La guia Inci para amantes de la cosmética

¿Cuántas de nosotras hemos comprado alguna vez un cosmético únicamente leyendo la descripción del producto sin darle la vuelta al pack y leer la etiqueta de ingredientes? Pero claro, ¿cómo saber si este contorno de ojos que estoy a punto de llevarme a casa y del que todo el mundo habla maravillas realmente es lo que dice ser? ¡Leyendo las etiquetas! En esta guía te explicamos cómo no dejarte llevar por las apariencias y hacer elecciones sabias. 

¿Dónde está el etiquetado de un producto?

Foto de Maty Chevrière

 

Basta con girar el envase de nuestro producto y buscar el listado de ingredientes. En caso de no encontrarlo en el packaging primario, busca en la caja de cartón. 

Si estamos comprando online, en descripción de producto o en «Ingredientes» debe aparecer el INCI del producto.

¿Qué es INCI?

INCI es la abreviación de Nomenclatura Internacional de Ingredientes de Cosméticos, en otras palabras: el modo en el que aparecen los ingredientes de la formulación cosmética en el envase. Este listado normalmente lo encontraremos en la parte posterior del packaging cosmético si estamos comprando en una tienda física, o en la descripción de producto si estamos comprando online. 

  • Los ingredientes están ordenados de mayor a menor concentración  
  • Un asterisco (*) significa que es un ingrediente ecológico controlado
  • Dos asteriscos (**)  significa que son ingredientes derivados de aceites esenciales 
  • Todos los nombres de los ingredientes están escritos en latín 
  • Al final de las listas INCI encontrarás los alérgenos que el producto contiene. Estos alérgenos son constituyentes de aceites esenciales naturales o fragancias sintéticas. Hay 26 alérgenos posibles, incluyendo el geraniol, limoneno y linalool. 

Antes de repasar algunos ingredientes potencialmente nocivos, os recordamos la Guía de bolsillo de la Red Ecostética (cofinanciada por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente, la Fundación Biodiversidad, Emplea Verde, la UE y la Asociación Vida Sana) hace una  buena recopilación de ingredientes nocivos, algunos de ellos os los dejamos aquí:

Foto de Ramón Lechado

Ftalatos: fijadores de la fragancia, plastificadores, disolventes que dan persistencia al olor del cosmético, ayuda a que la laca de uñas pase de líquido a esmalte y desnaturaliza el alcohol. En el INCI figuran como Diethyl Phthalate, Dimethyl Phthalate. El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades y la Escuela de Salud Pública de Harvard los vincula a daños reproductores, neurológicos, cáncer y son disruptores hormonales prohibidos en muchos usos. A veces se incluyen en los términos fragancia, perfume o parfum, que pueden referirse a 3.000 ingredientes desde aceites esenciales, propios de cosmética natural, y también otros sospechosos. Un cajón desastre donde cabe cualquier sustancia añadida aromática sin identificar puesto que es “secreto profesional”. El Musk Ketone, de algunas, es una fragancia potencialmente peligrosa.

Parabenes (en el INCI aparecen como Methylparaben, Ethylparaben, Butylparaben, Propylparaben), son conservantes derivados del petróleo, bactericidas y disruptores hormonales acumulables en el tejido adiposo, en la placenta, son sospechosos de ser estrogénicos en el cuerpo y relacionados con cáncer de mama. El Phenoxyethanol, éter del glicol, conservante y bactericida que los sustituye, es igualmente tóxico para el sistema inmunitario y puede provocar irritaciones o alergias.

Ammonium Lauryl Sulfate, Disodium Laureth Sulfosuccinate, Sodium Laureth SulfateSodium Lauryl Sulfate, Sodium Lauryl Sulfoacetate, Sodium Myreth Sulfate: son bases detergentes presentes en geles, champús, jabón líquido, dentífricos, etc., que pueden causar daños inmunológicos, neurotóxicos y ser disruptores hormonales. El sodium lauryl sulfate hace la espuma pero es abrasivo, limpia decapando la piel, quita capas de células, al final las hace más sensibles y acaban con dermatitis, caspa, eczemas en el cuero cabelludo y dañan el pelo. 98% de cosméticos lo tienen y casi el 100% de los del supermercado. Se ha ido sustituyendo en gran parte por sodium laureth sulfate, pero en el proceso químico de etoxilación de éste, se produce como contaminante secundario 1,4-dioxano, posible cancerígeno, muy peligroso en niños y contaminante que se da en las etoxilaciones de muchos ingredientes cosméticos.

Aluminium Chloride, Aluminium Chlorhydrate, Aluminum Chlorohydrex, Aluminum Chlorohydrex PG, Aluminum Fluoride, Aluminum Sesquichlorohydrate, Aluminum Zirconium Trichlorohydrex GLY, proceden del aluminio y sus derivados, son bases e ingredientes activos de desodorantes y antitranspirantes y disruptores endocrinos. Las sales sintéticas del aluminio (al contrario que las naturales) posen más capacidad de taponar las glándulas sudoríparas, provocar su inflamación y acumulación de desechos. Su toxicidad depende de la capacidad de penetrar en el organismo y varia en función de la molécula. 

Bronopol (en el INCI figuran como 2-Bromo-2-Nitropropane-2,3-Diol), es un conservante tóxico para el sistema inmunológico que actúa como disruptor endocrino, está presente en las toallitas para bebés, acondicionadores o geles. Se degrada formando formaldehido y nitrosaminas, ambos cancerígenos.

Los ingredientes que tengan las palabras PEG, PPG, Polyehtylene, Ceteareth, Ceteth, Hydroxypropyl o terminación “eth” identifican a los emulsionantes derivados del petróleo, en geles de baño, jabones líquidos, champús, protectores solares y toallitas para bebés. Mejoran la viscosidad, su penetración y suelen llevar asociados dioxinas, contaminantes reconocidos como carcinógenos, no es posible distinguir en qué productos están y en cuales no.

Diethanolamine (DEA)monoethanolamine (MEA) Triethanolamine (TEA), son aditivitos y conservantes que pueden provocar disfunción hormonal, el Programa de Toxicología de EE.UU lo advierte desde 1998. Pueden reaccionar con nitritos del cosmético y dar lugar a nitrosaminas, posibles cancerígenos.

El EDTA (y todos los ingredientes que lo contengan), identifica a un aditivo anticoagulante quelante que aumenta el poder de limpieza y suaviza el agua, pero difícil de eliminar de ella y fomenta el desarrollo de algas acuáticas en ríos que pueden destruir poblaciones de peces. Puede afectar al riñón, es bioacumulativo, se une a metales pesados y compuestos difíciles de degradar.

Methyl Gluceth, emulgente humectante de las espumas de afeitar y puede provocar cáncer.

Oleth, emulgente, limpiador y solubilizador vinculado a lesiones hepáticas, reproductoras, alergias y cáncer.

Benzalkonium, Cetrimonium, Quaternium, Polyquaternium, derivados cuaternizados de la Etilendiamina o de la Polietilenimina como la Estearamidopropil Dimetilamina y Hydroxy Propyltrimonium Chloride, compuestos de amonio cuaternario, llamados Quat y Poliquats, son cáusticos e irritantes de ojos presentes en muchos cosméticos. Se emplean como conservantes, surfactantes, acondicionadores y germicidas que pueden crear alergias, dermatitis de contacto y síntomas asmáticos (las duchas con agua caliente aumentan su inhalación). El Polyquaternium (acondicionador y humectante de propiedades antiestáticas) es frecuente en cosmética capilar, se compone de archilamida y se retira de los alimentos por ser nocivo, como alerta la OMS.

Polyehtylene glicol, emulgente e ingrediente de anticongelante del líquido de frenos usado también en cosmética, es de penetración rápida, debilita la estructura celular y puede provocar daños neurológicos, renales o hepáticos.

P-Phenylenediamine Sulfate (o fenilenediamina) derivada de la anilina se encuentra en tintes de pelo y mezclada con henna para tatuajes temporales, puede provocar dermatitis alérgica, lesiones en el cuero cabelludo, párpados, orejas, y los peluqueros con un uso continuado pueden acabar con eczemas en las manos.

Selenium sulfide (disolfuro de selenio) en anticaspa de champús y acondicionadores, se cree que es neurotóxico y posible carcinógeno.

Boric acid y el Sodium borate (ácido Bórico y Borato de Sodio) aditivos conservantes que la piel absorbe fácilmente, los niños son especialmente sensibles y para más inri se emplean en hidratantes y cremas para irritación del pañal (la prohibición del primero parece inminente en UE).

Thimerosal, conservante a base de mercurio presente en gotas de ojos, líquido de lentillas, vacunas, cosméticos y tóxico en el sistema nervioso, acumulable en organismo (p.ej en el cerebro) que también provoca irritaciones y alergias.

Triclosán y Triclocarban, antibacterianos de jabones, dentífricos, desodorantes, espumas de afeitar y productos de higiene, bioacumulables y detectados incluso en la leche materna, son disruptores hormonales y ayudan al desarrollo de bacterias resistentes. La multinacional P&G está retirando el primero pero sigue en sus lavavajillas, jabones de manos y artículos de higiene personal como reconocen en su web. Colgate-Palmolive lo quitó de un jabón líquido pero aún está, por ejemplo, en su Colgate Total.

Formaldehido y liberadores (Formaldehide, Aldioxa, Alcloxa, Allantoin, y cualquier otro ingrediente que tenga este vocablo, así como DMDM Hydantoin, MDM Hydantoin, Diazolidinyl Urea, Imidazolidinyl Urea), conservantes que pueden liberar formaldehido, son alergénicos, pueden producir dermatitis, dolores de cabeza, depresión, fatiga crónica, infecciones de oído e insomnio. Son carcinógenos comunes en los geles, champús, desodorantes, espuma de afeitar, revitalizadores de uñas y pelo, o pintauñas. Marcas de lacas de uña como OPI quitan los ftalatos pero no el formaldehído, los alisados de Keratina tienen una alta concentración de él.

Toluene (disolvente) también en esmaltes y quitaesmaltes, irrita los ojos, garganta, pulmones, puede provocar fatiga, dolor de cabeza, naúseas, daños el feto, y si esta contaminado con benceno (algo habitual) es cancerígeno.

Compuestos halógeno-orgánicos que figuran en el INCI como Methylchloroisothiazolinone, Methyldibromo Glutaronitrile, Iodopropynyl Buthylcarbamate, Chloroxylenol, Chlorphenesin y cualquier otro ingrediente con las palabras: chloro, bromo o yodoSon conservantes con cloro, bromo o yodo, alergénicos, bioacumulables y crean problemas de salud.

Hydroquinone (blanqueante de la piel) se encuentra en cosméticos y tintes, de uso limitado por su toxicidad, reduce la melanina y aumenta la exposición a rayos solares.

Oxybenzone, bloquea el sol, calificado muy tóxico por la EGW (www.ewg.org), pero está en muchas cremas solares, donde también puede haber Benzophenone (seguida de un número), Camphor Benzalkonium Methosulfate, Octocrylene, Butyl Methoxydibenzoylmethane, Drometrizole Trisiloxane, Ethylhexyl Methoxycinnamate, Ethylhexyl Triazone, Homosalate, Isopropyl Dibenzoylmethane, son filtros UV de origen químico que puede provocar alergias, algunos son muy liposolubles, se acumulan sin que haya estudios de sus efectos a largo plazo. La benzofenona es de los más populares, también aparece en los perfumes, jabones y geles pues evita que la luz ultravioleta degrade su olor, o color, y cuanto mayor es el nivel de protección, más es su concentración. Es de absorción fácil y se relaciona con reacciones foto-alérgicas, toxicidad en el sistema nervioso y disrupción endocrina.

En los protectores solares químicos hay ingredientes activos como Avobenzona (Avobenzone), Octinoxato (Octinoxate), Octocrileno (Octoctrylene), Oxibenzona (Oxybenzone). Pueden estar compuestos de nanopartículas y causar la liberación de radicales libres y otros efectos adversos (alergias, disrupciones hormonales, alteración de los niveles de estrógenos, problemas de crecimiento en bebes, tumores y lesiones de la piel).