Yoga y gimnasia facial: ejercicios para una piel más sana

En la cara tenemos unos cincuenta músculos que raramente tonificamos y deberíamos estar haciéndolo si queremos mejor el aspecto de nuestra cara, mejorar la circulación sanguínea en diferentes áreas, ayudar a oxigenar músculos y piel, estimular la producción de fibroblastos, la producción de colágeno y elastina en la piel y liberamos toxinas. Ahora debes estar preguntándote, “¿pero cómo? ¿también tengo que entrenar la cara?” 😱  Si, y hablar por los codos no cuenta. 

¿Cómo elegir el ejercicio ideal? 

El entrenamiento ideal es aquél que combina yoga facial y gimnasia facial. Con ambas técnicas lograremos buenos resultados, pero no nos confundamos y metamos estos dos métodos en el mismo saco. Mientras con el yoga facial nos centramos más en relajar y tonificar la musculatura de la cara aliviando la tensión muscular y el aspecto tirante de la piel, con la gimnasia lo que logramos es esculpir los músculos de la cara estimulando la creación de colágeno y minimizando los signos de envejecimiento. Empieza por planificar tu entrenamiento, una buena propuesta es realizar tres días a la semana yoga facial y tres días gimnasia facial, dejando descansar la piel un día a la semana. ¡No olvides darle a las playlists que hemos creado para cada momento!

Chin-chin: aprieta el cuello y la línea de la mandíbula para prevenir la flacidez y reafirmar el doble mentón.

Panda: previene las arrugas relajando los músculos de la frente y usando acupresión para eliminar la tensión.

El beso: suaviza las líneas de pliegues nasolabiales (también conocidas como líneas de sonrisa) y levanta los ojos y las mejillas.

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